Pese al rápido éxito de la campaña de AI para eliminar las tasas médicas a las embarazadas, el sistema sanitario arrastra déficits estructurales por la masiva pobreza (70%) y los 11 años de conflicto armado

Video musical grabado para AI en Sierra Leona. Actúan artistas locales como YOK 7, Vida, Willie J, Mackie, Clint D Drunk y Bash de Nigeria. Producido por Papa Pshaw (Edwin) y Milton Magai (Sapano), voluntario de AI Sierra Leona

Cuando se parte de una posición tan rezagada como Sierra Leona (en el puesto 180 de 187 países en el Índice de Desarrollo Humano, con un 70% de pobres que malviven con apenas 0,75 euros al día y el lastre de 11 años de conflicto armado), importantes avances en servicios básicos como la atención sanitaria tienen mucho de ‘milagro’ relativo. Así podría verse la situación de la salud materna, tarea a la que el Gobierno de Freetown se ha aplicado con rapidez y empeño tras una campaña de Amnistía Internacional para mejorar la asistencia en ese ámbito, pero cuyo éxito parcial sigue ensombrecido por déficits estructurales del sistema sanitario y por la falta de mecanismos adecuados de control y rendición de cuentas.

‘Belle Woman Dae Suffer’ (las mujeres embarazadas están sufriendo). Video musical interpretado por Omotola, actriz nigeriana muy conocida en la región, y rodado en Sierra Leona durante “La Caravana”organizada por AI para fomentar el activismo entre las comunidades locales y las zonas rurales, para que exijan a las autoridades que sus derechos sean respetados © AI

Rara vez ha tenido un impacto tan inmediato una iniciativa de AI, que entre otras cosas pedía la eliminación de las tasas que se cobraban a las embarazadas cuando acudían a la consulta médica. Fue lanzada el 22 de septiembre de 2009, enmarcada en la campaña global “Exige Dignidad” y apoyada en el informe “Fuera de su alcance: El precio de la salud materna en Sierra Leona“. Y al día siguiente, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente del país africano anunciaba la gratuidad, a partir del 27 de abril de 2010, de la atención médica para embarazadas, madres lactantes y menores de cinco años.

Amnistía había iniciado aquel mismo 22 de septiembre de 2009 una ‘caravana’ para recorrer Sierra Leona y extender el llamamiento para que la atención a la salud materna fuera una prioridad gubernamental. Tras el compromiso presidencial en la ONU, el recorrido de dos semanas fue a la vez de reivindicación y de celebración, facilitada en este caso por la presencia de músicos y de un grupo teatral que ayudaron a acercar los mensajes de AI a 20.000 sierraleoneses; además, 80.000 personas en todo el mundo suscribieron peticiones y enviaron postales al presidente del país africano para que reforzara esa política sanitaria a favor de las mujeres y de la primera infancia.

Documental de 17 minutos (en inglés) “Ninguna mujer debería morir dando a luz” © AI 2009

En el marco de un Plan Estratégico del Sector de Salud 2010-2015, el 27 de abril del año pasado marcó, en efecto, la puesta en marcha de la “Iniciativa de Atención Sanitaria Gratuita” en el sistema público para mujeres gestantes, madres en período de lactancia y niñas y niños de hasta cinco años. El primer año debía llegar a 230.000 embarazadas y a un millón de críos. Y aunque algunas cifras resultaron difíciles de concretar, sí fueron evidentes los resultados positivos: hubo más mujeres que acudieron por primera vez a la consulta de salud materna, hubo 39.100 más que dieron a luz en centros sanitarios, estos atendieron 12.000 complicaciones más debidas al embarazo y hubo más madres que buscaron atención postparto.

Historiales médicos de mujeres que murieron en 2008, apilados en el suelo, en la principal cliníca de maternidad gubernamental de la capital de Sierra Leona, Freetown. © AI 2009

Falta hacía en un país que registra 192 muertes de menores de cinco años por cada 1.000 nacidos vivos y donde la esperanza de vida al nacer no llega a 48 años. Pero, precisamente por ese dramático punto de partida, el compromiso oficial con la salud materna se está dejando algunos jirones en su camino de progreso. En parte, porque su exitoso impacto en la población beneficiaria de la nueva política de atención sanitaria gratuita provocó una cierta ‘avalancha’ de mujeres, niñas y niños en las consultas médicas, que aún no estaban preparadas para darles una respuesta adecuada. Como subrayaba AI en su informe del pasado mayo al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, para su Revisión Periódica sobre Sierra Leona, en algunos lugares se terminaron los fármacos disponibles, el material desechable y otros consumibles sanitarios; bastantes pacientes en situación delicada vieron alargada su espera; y no faltaron centros donde se siguió cobrando por la consulta y medicinas que debían proporcionarse gratis.

Todo ello sumado a problemas estructurales que necesitan tiempo para remediarse, tanto en su aspecto material -suministro irregular de agua y luz, escasez de equipos y ambulancias, falta de bancos de sangre- como en el ámbito profesional, donde se conjugan la insuficiencia de personal cualificado y los fallos de coordinación, gestión y supervisión. El resultado es una atención sanitaria que no alcanza aún los deseables estándares de calidad, que deja ver serias disparidades entre zonas urbanas y rurales y que debe desenvolverse en un contexto social que sigue sin resolver factores que inciden negativamente sobre la mortalidad y morbilidad maternas, como los abortos inseguros, la mutilación genital femenina, el matrimonio precoz o la ausencia de educación en salud sexual y reproductiva.

Mujeres embarazadas esperando ser atendidas en un hospital. Sierra Leona © AI 2009

Y sin embargo, como ha reconocido Amnistía en sucesivos informes, el balance sigue siendo esperanzador. Sobre todo porque el compromiso gubernamental con la salud materna está produciendo, por incompletos que sean, resultados tangibles. “Sierra Leona es un caso en el que hemos visto el impacto de nuestra campaña”, recalcaba el responsable de las iniciativas de AI en ese país africano, Ayodele Ameen. Y llevaba razón, porque la nueva política desbordó la simple asistencia gratuita a embarazadas, madres lactantes y menores de 5 años para favorecer otras reformas en el sistema de salud, como el descubrimiento y eliminación de numerosos ‘empleados fantasmas’, la mejora salarial para el personal médico y de enfermería y una mejor formación para todo el personal sanitario.

La gran asignatura pendiente del Gobierno de Freetown, como recalcó Amnistía el pasado 22 de septiembre tras culminar la Revisión Periódica sobre Sierra Leona del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, es “asegurarse de que las lagunas en la supervisión y rendición de cuentas no socavan el éxito de estas reformas”.

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Esta entrada tiene 1 comentario.

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  1. ¿Porque se consiente que las mujeres embarazadas
    de Sierra Leona no pueden acceder a los medicamentos como Dios manda? porque no pueden
    tenerlos a precios asequibles para ellas? El gobierno
    de ese país debe tener en cuenta que estas mujeres tienen derecho a cuidar su embarazo y
    también tienen derecho a que su hijo o hija venga
    al mundo sana.