En España la integran más de 90.000 personas, que se movilizan por las víctimas de violaciones de derechos humanos cuya vida o integridad corre peligro

2009 Amnesty International

La Red de Acciones Urgentes de Amnistía Internacional tiene su propio récord: en 1989 en Colombia, los faxes solidarios llegaron a la prisión antes que el abogado detenido cuya libertad reclamaban. “¡Llamad a Amnistía!”, había alcanzado a gritar cuando lo arrestaban. Y la movilización de activistas fue tan rápida y eficaz, que no tardó en poder agradecerlo personalmente tras su excarcelación.

Igual que miles de víctimas de violaciones de derechos humanos que desde el 19 de marzo de 1973, cuando ese sistema de apoyo se estrenó con el profesor universitario y preso de conciencia brasileño Luiz Rossi, se han sentido respaldadas cuando su vida o su integridad física corrían peligro. Cuando tales situaciones de grave riesgo llegan a oídos de AI, la organización activa esa Red mundial integrada por decenas de miles de “personas que luchan por personas”, que con la máxima urgencia inunda de cartas, faxes y correos electrónicos los despachos oficiales del país implicado.

El poeta sudanés Mahjoub Sharif, celebró este acto para agradecer a AI las cartas recibidas en prisión en 1990. recibió más de 2000 cartas y postales que escondió de los 11 registros que le hicieron en casa, con la idea de un día poder agradecer personalmente a todas aquellas personas que le escribieron a lo largo de los años. En la foto con dos activistas en Londres, el 9 de agosto de 2008. (c) AI

De la eficacia de ese método de presión no hay duda: la situación de las víctimas mejora en al menos un tercio de los casos, y muchas veces es clave para su libertad. Por una parte, deja patente a las autoridades que no podrán actuar con impunidad; la propia esposa de Rossi lo tuvo claro cuando el director de la Policía le confesó que “su marido debe ser más importante de lo que pensábamos, porque nos han llegado todas esas cartas del mundo entero”. Por otro lado, y más importante aún, hace sentir a las víctimas que no están solas, como dijo el profesor brasileño –liberado a los siete meses– al agradecer “las pruebas de humanidad y bondad que nos han confortado y ayudado”.

La periodista mexicana Lydia Cacho lo había expresado con emoción al declararse  “realmente feliz” de estar “en un salón mirando los rostros de las personas que me salvaron la vida” y al darles las gracias “por ser Amnistía Internacional, por lo que han logrado con sus Acciones Urgentes, por lo que hicieron para presionar a mi gobierno para que derrotase al crimen organizado”. Acosada y perseguida tras publicar en 2005 un libro en el que denunciaba una red de pornografía infantil protegida por políticos y empresarios, AI ha tenido que lanzar hace tres meses otra acción urgente en su defensa después de que Cacho recibiera nuevas amenazas de muerte.

Personalidades y gente de a pie

El General Gallardo, preso de conciencia de AI desde 1997, trajo consigo miles de cartas recibidas a la Reunión Internacional celebrada en 2003, donde agradeció a AI su apoyo. (c) AI

La Red, que en España integran más de 90.000 personas, se interesa lo mismo por Lydia Cacho, el expresidente checo Vaclav Havel o la Nobel de la Paz myanmaresa Aung Sang Suu Kyi, que por la gente de a pie que ve violados sus derechos humanos y cuya vida o integridad está amenazada. Como se subraya desde Amnistía, para esas personas “no caer en el olvido puede llegar a significar la frontera entre la vida y la muerte”.

El año pasado se lanzaron desde AI-España 267 acciones urgentes –también se hizo seguimiento de 258 casos–, centradas sobre todo en temas de pena de muerte, presos de conciencia y riesgo de tortura y otros malos tratos. Esas violaciones de derechos humanos tenían como escenario 71 países, entre los que Irán y México, con 22 cada uno, acumulaban el mayor número de alertas.

Los 38 años de historia de la Red de Acciones Urgentes de AI demuestran que ningún gobierno permanece totalmente impasible. Aunque a veces su respuesta parezca ceñirse a cuestiones técnicas, como sucedió con la embajada egipcia  durante la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de 1993 en Viena. Su queja de que la avalancha de mensajes paralizaba sus comunicaciones y su petición de que le enviaran las “cartas por correo ordinario u otra vía”, tuvo cumplida respuesta de Amnistía Internacional : “Dejaremos de bloquear los aparatos de fax cuando los gobiernos dejen de bloquear los derechos humanos”.

El padre Solalinde durante una visita a la Sección española de AI, agradece las miles de cartas recibidas (c) AI 2011

Además, las cartas son un soplo de esperanza para los presos de conciencia. Como recuerda el indonesio Tri Agus Susanto de su experiencia en 1998, “¡contaba los sellos y no los días!” de cárcel; aquellas cartas (llegaron 5.000 y recibió 1.000) le sirvieron para aliviar sus condiciones de reclusión. Y también fueron claves los mensajes para el periodista srilankés J.S. Tissainayagam, ‘Tissa’, condenado en 2009 a 20 años de trabajos forzados por dos artículos críticos con el trato del Gobierno a civiles tamiles afectados por el conflicto armado interno. Fue liberado en 2010 tras una campaña de AI de envío de cartas. Como declaró su esposa Ronnate Tissainayagam, “las conserva todas”, porque “le consolaron enormemente” en prisión. A ella también le dio ánimo “saber que todos los simpatizantes de Amnistía Internacional estaban ahí, recogiendo firmas, sujetando pancartas o simplemente pensando en él. Ustedes marcaron la diferencia”.

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Esta entrada tiene 8 comentarios.

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  1. Kassi
    13 nov 11 3:56

    Short, sweet, to the point, FREE-exactly as infrmoatoin should be!

  2. Rayann
    11 nov 11 9:23

    Many many qaluity points there.

  3. Darold
    11 nov 11 2:57

    I found just what I was needed, and it was enteraitnnig!

  4. Carlina Caballero Andrade
    18 oct 11 7:45

    Es muy gratificante para mi poder colaborar dentro de AI en la defensa de los derechos humanos ,el saber que con un granito de arena podemos colaborar para la lucha de un mundo mas justo ,el saber que con llamadas ,faxes ,e-mails estamos ayudando a las personas que lo necesitan ,siempre guiados por la luz y las fuerzas de nuestro Dios ,quizas no todos los casos tengan el fin deseado ,como el reciente con Troy Davis ,que nos llena de mucha tristeza ,pero precisamente estos episodios ,son los que nos dan toda la fortaleza para continuar en la lucha diaria ,por un mundo mejor ,para todos !!

  5. También en la residencia donde vivo hay violación
    de derechos humanos, se meten donde no les
    importa y encima tratan a las personas de cualquier manera. Me gustaría ver en los artículos
    que me enviais casos donde se tratan mal a las personas ancianas, y así os podría contar el caso
    de la mia.

  6. Pedro Calvillo Serrano
    04 oct 11 0:36

    Tener garantizados los derechos humanos, significaria que viviriamos en un mundo mucho mejor, si vamos repasando cada uno de ellos, su ausencia, es causa de dolor e injusticia. Por ello cuando me planteo luchar por un mundo mejor, que deseo fervientemente que sea posible para las generaciones futuras. Me planteo que el primer paso para el objetivo es la de luchar por los derechos humanos con los elementos que tengo a mano y uno de ellos es Amnistia Internacional y su red de acciones urgentes, me viene a la cabeza el caso de Troy, no conseguimos esta vez el objetivo, pero la movilización que se produjo, la solidaridad, ha dejado un gran poso, del que tirar para conseguir de una vez por todas el fin de la pena de muerte en ee.uu. Son pqueños pasos los que damos cada día, pero en el trascurso de los dias se recorre camino. Yo seguire militando en A.I., como afiliado, y colaborando a traves de los medios que estan a mi alcance, como la red de acciones urgentes. La solidaridad es algo más que una palabra es un hecho que nos hace más humanos y mas libre y en ese camino continuare,

  7. Toni Suárez
    03 oct 11 19:45

    Llevo, desde al año 1986, participando en la Red de Acciones Urgentes, con cientos de envíos: cartas, faxes y correos electronicos. Fueron años -espero continuar, los que me quedan-, con demasiadas peticiones a numerosas autoridades de todo el mundo, que cometen violaciones de derechos humanos a ciudadanos, que son, exactamante, igual que ellos. Ya sé, lo comentaba el otro día con una colombiana que estaba acogida, aquí en España, por amenazas de muerte en su país, que no es lo mismo escribir cartas, o solidarizarte, de la manera que sea, desde lejos, que estar viviendo, como ella, la tragedia directamente; pero, pese a todo, será mejor hacerlo, que pasar de largo con los problemas de la humanidad y, concretamente, con los que tienen nombre y apellidos.
    Estamos en pleno siglo XXI, y me parece oportuno recordar, cuando en 1961, el fundador de Amnistía Internacional, Peter Benenson, quedó sobrecogido al leer una noticia en el diario británico The Observer sobre dos estudiantes portugueses de Coimbra sentenciados a siete años de prisión por brindar por la libertad en pleno régimen dictatorial de António de Oliveira Salazar. Inmediatamente escribió un artículo al editor del periódico. Desde entonoces, son muchos los activivista de la Red de Acciones Urgentes; en España, ya somos más de 90.000, que trabajamos contra los presos de conciencia, la pena de muerte, tortura, libertad de expresión, refugidos, comercio de armas, etc. etc.
    No quiero terminar, sin invitarte a participar en, al menos, intentar paliar, pacíficamente, todas las violaciones de los derechos humanos que se cometen en el mundo que nos toca vivir. En Amnistía Internacional, o dónde creas oportuno.

  8. María M. B.
    03 oct 11 18:07

    Deseo hacer constar mi firmeza ante la lucha que estamos llevando y que será el pan nuestro de cada día, guste o no guste al responsable de turno.
    Es importante definir una dirección en nuestra lucha ¿dónde te diriges?
    ¿Cuáles son los objetivos? Una comprensión clara sobre los logros pueden ayudarnos a focalizar cuestiones de dirección y gestión de tiempo.

    1.- La lucha:
    1.1 Mi dirección estará guiada a través del estudio profundo de la legislación que ampare y dé cobertura legal a mi lucha por saber la verdad sobre el robo de mi hija.
    1.2 El objetivo será llegar a los Tribunales Internacionales denunciando la violación de los Derechos Humanos.
    1.3 Los Logros servirán para que pueda devolver la dignidad a mi hija y a mí la paz.

    2.-Medible:
    Los objetivos deben tener un sistema de medida, de manera que tu puedes establecer una medida una vez han sido logrados o en su defecto, cuánto ha faltado para conseguirlo.

    2.1 El sistema de medida será el propio de las distintas instancias jerárquicas, tribunal a tribunal.
    2.2 Lograr con ello que la lucha tome fuerza cada vez que las instancias hagan subir la causa un escalón más en el viaje hacia el Tribunal de los Derechos Humanos.

    3.-Alcanzable

    3.1 El Objetivo será alcanzable desde el primer momento, pues la búsqueda de la verdad empieza con el primer paso, la denuncia pública.
    3.2 El tiempo utilizado será un porcentaje mínimo dado los 29 años que llevo con mi hija desaparecida, así que sería poco esfuerzo a cambio de mucho resultado.
    3.3 Si el fracaso es el resultado, siempre será un éxito el saber que he luchado.
    3.4 Si el éxito es el resultado, conoceré a mi hija o aparecerán sus huesos y estarán para siempre conmigo.

    4.-Realista

    4.1 Es del todo alcanzable cuando sabes que el pilar de la propia empresa soy yo, ello me da la sabiduría necesaria para saber que mis objetivos encajan perfectamente en el proyecto y que no habrá conflicto de intereses.
    4.2 Los Recursos serán los propios de un Estado de Derecho, surgidos de la confianza absoluta de saber que los recursos son infinitos cuando se trata de una lucha legítima.

    5.-Escalas de tiempo
    Deberíamos determinar fechas de tiempo para tener finalizadas las tareas y haber cumplido los objetivos globales. Esto nos ayudará a categorizar tareas claves para crear una agenda de trabajo que nos permita gestionar mejor el tiempo.
    5.1 las tareas estarán al día por tratarse de pasos concisos y medidos.
    5.2 A corto plazo, la denuncia pública ante la Fiscalía.
    5.3 A medio plazo, la admisión a trámite en la vía judicial y la investigación que arrojará verdad sobre los hechos. En este punto ya hay resultado del propósito final: LA VERDAD.
    5.4 Archivo judicial, si se da este supuesto y vemos que desampara de forma fútil, caprichosa, banal nuestros derechos y libertades y observamos la más leve sombra de prevaricación, ahí seguiremos, LUCHANDO.
    5.5 A largo plazo, tendré la certeza de haber luchado.

    DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
    Artículo 25
    2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

    Comentarios al Código de Ética y Deontología Médica Centro de Documentación de Bioética, Universidad de Navarra.
    Artículo 4.1. La profesión médica está al servicio del hombre y de la sociedad. En consecuencia, respetar la vida humana y la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad, son los deberes primordiales del médico.

    1. El trabajo profesional del médico es un servicio.
    La Medicina dispone hoy de un increíble poder para manipular al hombre. En el contexto deontológico, sin embargo, el médico renuncia a ser un dominador de sus semejantes y se establece entre ellos como un servidor. Su empleo del tiempo, su vida familiar, sus diversiones o su descanso, ceden ante las necesidades de sus enfermos, con el fin de estar disponible para cuidar de su salud. Este compromiso de servir aparece en muchos textos deontológico fundamentales: “Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad” (Declaración de Ginebra); “El médico debe, en todos los tipos de práctica médica, empeñarse en ofrecer su servicio profesional con competencia, plena independencia técnica y moral, con compasión y respeto por la dignidad del hombre” (Código de Londres); “Es privilegio del médico practicar la Medicina en servicio de la humanidad” (Declaración de Tokyo).
    […]
    4. Destinatarios primarios del respeto: la vida humana y la dignidad de la persona.
    Aunque el médico ocupa, de ordinario, una posición de autoridad, no puede tratar a sus enfermos como si fueran cosas, o animales, o seres humanos estúpidos. Ha de tener presente que su relación con el enfermo tiene un fin médico: curar la enfermedad, aliviar el sufrimiento, mejorar la salud, evitar la muerte. Ese es su legítimo campo de acción. Se abstendrá de invadir sin necesidad otras áreas de la existencia de su enfermo. La condición personal de éste obliga al médico a reconocerle como a alguien que es inteligente y libre: de ahí nace el deber del médico de informarle y de solicitar su consentimiento libre para los actos diagnósticos y terapéuticos, y de hacerlo de tal modo que el paciente comprenda sus explicaciones y sus consejos y pueda consentir con la madurez de un ser adulto moral y responsable.
    Código de Ética y Deontología Médica. Principios Generales. El médico debe cuidar con la misma conciencia y solicitud a todos los pacientes, sin distinción por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
    Este artículo recoge una vieja tradición deontológica. Hay testimonios muy antiguos y conmovedores que muestran cómo el médico no excluye a nadie de sus cuidados: no averigua previamente cuáles son las convicciones de sus pacientes, para atender a sus correligionarios y rechazar a los que no piensan como él. Aunque no han faltado en nuestro tiempo, coincidiendo con momentos de politización de la Medicina, momentos de eclipse de esta norma fundamental, tampoco nunca se ha afirmado con tanta fuerza esta idea como en los grandes textos deontológicos modernos. Dice así una de las cláusulas de la Declaración de Ginebra: “No permitiré que consideraciones de religión, nacionalidad, raza, política de partido o clase social se interpongan entre mi deber profesional y mi paciente”. Y el artículo 1 de los Principios de ética Médica Europea proclama que “La vocación del médico consiste en defender la salud física y mental del hombre y en aliviar su sufrimiento en el respeto a la vida y a la dignidad de la persona humana, sin discriminación de edad, raza, religión, nacionalidad, condición social o ideología política o cualquier otra razón, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra”.
    Así pues, al situarse ante sus enfermos, el médico rechaza todo factor de discriminación, tanto externo y objetivo (religión, raza, nacionalidad, estrato económico o social, etc.), como interno y subjetivo (los sentimientos que el paciente le inspire o la enfermedad que aquél padece), y se obliga a cuidar de todos ellos con la debida ciencia y conciencia. No hace esto el médico porque sea un pacifista comprometido, un cosmopolita ecléctico, o porque carezca de convicciones. Lo hace porque la calidad de su asistencia le obliga a mostrarse ecuánime, a dominar sus sentimientos, a mantener un distanciamiento emocional que le permita actuar con serenidad y prudencia, porque sólo así podrá prestar los cuidados debidos. Permitir que se interpongan entre él y su paciente fobias y antipatías, o, por el contrario, un exceso de compasión y ternura, puede desvirtuar su trabajo.
    Naciones Unidas A/RES/63/116
    Asamblea General Distr. General 26 de febrero de 2009
    Sexagésimo tercer período de sesiones Tema 64 del programa 08-47778
    Resolución aprobada por la Asamblea General LX aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos
    La Asamblea General Aprueba la declaración siguiente:
    Declaración sobre el sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
    Nosotros, los Estados Miembros de las Naciones Unidas, celebramos hoy el sexagésimo aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que constituye el ideal común en la esfera de los derechos humanos por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. Desde que se aprobó, ha inspirado al mundo y ha empoderado a mujeres y hombres de todo el planeta para hacer valer su dignidad inherente y sus derechos sin discriminación por motivo alguno. Es y seguirá siendo una fuente de desarrollo progresivo de todos los derechos humanos.
    La Declaración Universal de Derechos Humanos nos exhorta a reconocer y respetar la dignidad, la libertad y la igualdad de todas las personas. Aplaudimos la labor realizada por los Estados para promover y proteger cada uno de los derechos humanos de todos. Debemos esforzarnos por aumentar la cooperación internacional y el diálogo entre los pueblos y naciones, sobre la base del respeto y la comprensión mutuos, para alcanzar esa meta.
    En un mundo en constante transformación, la Declaración Universal de Derechos Humanos sigue siendo una guía ética pertinente que nos orienta para vencer las dificultades a que nos enfrentamos hoy. La fuerza viva y motriz de todos los seres humanos nos une en la meta común de erradicar los múltiples males que azotan nuestro mundo. Mantenemos el compromiso con el desarrollo y con los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente y estamos convencidos de que su cumplimiento será decisivo para el disfrute de los derechos humanos.
    Deploramos que los derechos humanos y las libertades fundamentales todavía no se respeten de forma completa y universal en todas las partes del mundo. En ningún país o territorio puede afirmarse que cada uno de los derechos humanos es plenamente efectivo en todo momento y para todos. Los seres humanos siguen sufriendo como resultado de la desatención y vulneración de sus derechos humanos
    Y libertades fundamentales. Alabamos la valentía y el empeño de todas las mujeres y hombres del mundo entero que han dedicado su vida a promover y proteger los derechos humanos.
    Todos tenemos el deber de intensificar nuestro esfuerzo para promover y proteger cada uno de los derechos humanos y para prevenir, detener y reparar todas las vulneraciones de esos derechos. Debemos dar a todas las personas una oportunidad de conocer y comprender mejor cada uno de los derechos humanos y libertades fundamentales. Debemos seguir fortaleciendo el pilar de las Naciones Unidas relativo a los derechos humanos, como hicimos al crear el Consejo de Derechos Humanos.
    Nosotros, los Estados Miembros de las Naciones Unidas, reiteramos hoy que la magnitud de este desafío no nos amilanará. Reafirmamos nuestro compromiso con la realización plena de cada uno de los derechos humanos de todos, que son universales e indivisibles, están relacionados entre sí, son interdependientes y se refuerzan mutuamente.
    65ª sesión plenaria 10 de diciembre de 2008
    Declaración Universal de Derechos Humanos
    Artículo 28.
    Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos
    Artículo 29.
    1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
    2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
    3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
    Artículo 30.
    Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.
    Artículo 1. Obligación de respetar los derechos humanos
    Las Altas Partes Contratantes reconocen a toda persona dependiente de su jurisdicción los derechos y libertades definidos en el Titulo I del presente Convenio.

    TITULO I
    Derechos y libertades/ Artículo 14: Prohibición de discriminación El goce de los derechos y libertades reconocidos en el presente Convenio ha de ser asegurado sin distinción alguna, especialmente por razones de sexo, raza, color, lengua, religión, opiniones políticas u otras, origen nacional o social, pertenencia a una minoría nacional, fortuna, nacimiento o cualquier otra situación.

    Protocolo N. º 12 al Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales
    Roma, 4.X.2000
    Los Estados miembros del Consejo de Europa, signatarios del presente Protocolo, Tomando en cuenta el principio fundamental según el cual todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho a la misma protección por la ley; Resueltos a tomar nuevas medidas para promover la igualdad de todos mediante la garantía colectiva de la prohibición general de la discriminación a través del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950 (denominado en lo sucesivo « el Convenio »); Reiterando que el principio de no discriminación no impide a los Estados Partes tomar medidas para promover una igualdad plena y efectiva, siempre que respondan a una justificación objetiva y razonable; Han convenido lo siguiente:
    Artículo 1. Prohibición general de la discriminación.
    1. El goce de los derechos reconocidos por la ley ha de ser asegurado sin discriminación alguna, en particular por razones de sexo, raza, color, lengua, religión, opiniones políticas o de otro carácter, origen nacional o social, pertenencia a una minoría nacional, fortuna, nacimiento o cualquier otra situación.
    2. Nadie podrá ser objeto de discriminación por parte de una autoridad pública, en particular por los motivos mencionados en el apartado 1.

    CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO,
    ADOPTADA POR LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS
    EL 20 DE NOVIEMBRE DE 1989

    PREÁMBULO
    Los Estados Partes en la presente Convención, Considerando que, de conformidad con los principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas, la libertad, la justicia y la paz en el mundo se basan en el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, Teniendo presente que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana, y que han decidido promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad, Reconociendo que las Naciones Unidas han proclamado y acordado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los Pactos Internacionales de derechos humanos, que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ellos, sin distinción alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición,
    Recordando que en la Declaración Universal de Derechos Humanos las Naciones Unidas proclamaron que la infancia tiene derecho a cuidados y asistencia especiales,
    Convencidos de que la familia, como grupo fundamental de la sociedad y medio natural para el crecimiento y el bienestar de todos sus miembros, y en particular de los niños, debe recibir la protección y asistencias necesarias para poder asumir plenamente sus responsabilidades dentro de la comunidad, Reconociendo que el niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión. Teniendo presente que la necesidad de proporcionar al niño una protección especial ha sido enunciada en la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y en la Declaración de los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General el 20 de noviembre de 1959, y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24), en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en particular, en el artículo 10) y en los estatutos e instrumentos pertinentes de los organismos especializados y de las organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño, Teniendo presente que, como se indica en la Declaración de Derechos del Niño,“el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidados especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después de su nacimiento”,
    Recordando lo dispuesto en la Declaración sobre los principios sociales y jurídicos relativos a la protección y al bienestar de los niños, con particular referencia a la adopción y la colocación en hogares de guarda, en los planos nacional e internacional; las Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la administración de la justicia de menores (Reglas de Beijing)

    PARTE I
    Artículo 1
    Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.
    Artículo 2
    1. Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción alguna, independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales.
    Artículo 8
    1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley sin injerencias ilícitas.
    2. Cuando un niño sea privado ilegalmente de algunos de los elementos de su identidad o de todos ellos, los Estados Partes deberán prestar la asistencia y protección apropiadas con miras a restablecer rápidamente su identidad.
    Artículo 16
    1. Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación.
    2. El niño tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o ataques.
    Según lo expuesto, se estaría vulnerando derechos inalienables del ser humano… Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, El primer considerando es una hermosa afirmación: “El reconocimiento de la dignidad intrínseca y los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana ” es el fundamento, la base sobre la que se construye “la libertad, la justicia, y la paz en el mundo”. Intrínseca es como decir inherente al ser humano, no dependiente de ningún factor externo de status, dinero, clase social o religión. Iguales quiere decir para todos pero también se interpreta que todos los derechos son iguales: la alimentación, la libertad, la educación, el bienestar social, todos son igualmente importantes. Inalienables son derechos que ni siquiera la propia persona, y menos el estado, pueden enajenar o quitar. Para todos los miembros de la familia humana: no hay exclusiones por edad, sexo, nacionalidad o etnia.
    (Amnistía International – Argentina)
    María M., Madre indignada y afectada por la sustracción de bebés en los Hospitales de España.