Las rebeliones del Norte de África y Oriente Próximo confirman la urgencia de prohibir la venta de armas y municiones que puedan usarse contra civiles o para violar los derechos humanos.

Cuando por fin se vislumbra para 2012 un Tratado internacional sobre el Comercio de Armas, la realidad cotidiana de los conflictos a lo largo y ancho del mundo confirma lo pedregoso del camino. Basta recordar las recientes denuncias de Amnistía Internacional sobre el uso de bombas de racimo españolas por las tropas del dirigente libio Muamar Gadafi, que desvelan en toda su crudeza la peligrosa ‘herencia’ que deja cada venta de armamento, de material de defensa y ‘de doble uso’, de municiones. Un mercado que mueve al año 640 millones de armas y 12.000 millones de balas -dos por cada habitante del planera- y que alimenta la sangrienta estadística de mil muertos al día -casi uno por minuto- por armas de fuego.

Campaña Armas Bajo Control
Vídeo para la campaña Armas bajo Control. Septiembre de 2008

Oficialmente, España estaba en primera fila de la lucha contra el citado tipo de artefactos al haberse adelantado, con una moratoria unilateral en julio de 2008, a la firma (diciembre de ese año) y la entrada en vigor (agosto de 2010) de la Convención que las prohíbe. En marzo de 2009 fue el primer país en destruir su propio arsenal de bombas de racimo, que se distinguen por una mortífera seña de identidad: dispersan en una amplia zona sus potentes municiones, cuya falta de precisión las hace aún más peligrosas para la población civil. España ya no las tiene ni las exporta, pero allí quedaron, en los arsenales del régimen libio. Y la única arma que no se utiliza es la que no se tiene.

Por eso Amnistía Internacional lleva años empeñada junto a otras organizaciones no gubernamentales en conseguir un Tratado sobre Comercio de Armas que impida su venta cuando exista riesgo de que sean usadas para violar los derechos humanos o las normas humanitarias internacionales. La campaña, bautizada como ‘Armas Bajo Control‘, reúne desde octubre de 2003 a AI, Oxfam y la Red de Acción Internacional contra las Armas Ligeras (IANSA en inglés), coalición que varía ligeramente en el caso español al integrar a Amnistía, Intermón Oxfam, Greenpeace y la Fundació per la Pau. Las tres primeras organizaciones habían protagonizado ya a principios de los años 90 una primera campaña, ‘Hay secretos que matan’, con el mismo objetivo, a la que siguió otra, ‘Adiós a las armas’, por el control de las armas ligeras.

Éxitos

Tanto en España como globalmente, ha sido una historia de éxitos que cada vez ‘acercan’ más la meta del Tratado. Y lo ha sido por el masivo respaldo recogido a la iniciativa, que ya en junio de 2006 llegó a las Naciones Unidas con más de un millón de firmas y rostros como carta de presentación. La ONU no podía desoír aquel clamor, y la Asamblea General apoyó en diciembre siguiente, con el voto favorable de 153 países y el único en contra de Estados Unidos, la elaboración de normas internacionales para controlar la importación, exportación y transferencia de armas convencionales.

Un millón de caras
Presentado en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Armas Ligeras, en Nueva York en junio de 2006. (c) AI

Era un primer paso histórico al que seguirían otros, tanto en Europa (la UE prohibió en 2006 la transferencia de algunas armas “menos que letales” que pueden utilizarse para torturar, y en 2009 hizo vinculante su código de conducta sobre la exportación de armas), como en España, donde en 2007 se aprobó la Ley de Comercio de Armas. Para AI y las otras tres ONG de la campaña española, culminaba una década de lucha contra el oscurantismo absoluto imperante hasta 1996 y, tras una intensa presión sobre los grupos parlamentarios, se lograba mejorar el decepcionante primer proyecto gubernamental de 2006.

Al final, la norma prohibía las ventas a países en conflicto, que violen los derechos humanos o sometidos a embargos internacionales, aunque dejaba pendiente la asignatura de obligar al Gobierno a proporcionar información detallada sobre el tipo de producto exportado. Y por eso la campaña ‘Armas Bajo Control’ no ha dejado de sacar los colores a la Administración, como hizo en febrero de este 2011 al publicar un informe elaborado por el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) con los datos oficiales del primer semestre de 2010.

Un hombre sostiene una sección de la cola de los restos de una munición de racimo MAT-120 utilizada en Misratah, Libia, el 15

Su conclusión de que las exportaciones españolas siguen llegando a ‘países preocupantes’ por violar los derechos humanos, albergar conflictos armados o haber riesgo de desvío a otros países, son un aldabonazo ante las protestas multitudinarias y los conflictos en Oriente Próximo y el Norte de África. Como remachó el director de AI-España , Esteban Beltrán, tal situación exige garantizar “que en ninguna circunstancia se van a facilitar más armas, municiones, materiales relacionados, piezas ni apoyo técnico, donde exista un riesgo importante de que puedan ser usadas para cometer o facilitar más violaciones graves de los derechos humanos”.

Impulso

Pero esos estallidos populares son a la vez un acicate para la campaña ‘Armas Bajo Control’. Como decía un portavoz de la coalición, Baffour Amoa (IANSA), al concluir en marzo la penúltima reunión preparatoria del Tratado sobre el Comercio de Armas, “los acontecimientos en Oriente Próximo y África del Norte han recordado a los Gobiernos que no pueden seguir funcionando como en los viejos tiempos, y que tienen la responsabilidad de garantizar que cualquier arma, munición o equipo no serán utilizados contra civiles inocentes. Las negociaciones en marcha asegurarán esto al prohibir las transferencias de armas convencionales si hay un riesgo serio de graves violaciones de los derechos humanos, crímenes de guerra o actos terroristas”.

Amoa se mostraba optimista al recalcar que “esta semana los Gobiernos han dado un gran paso hacia el establecimiento de un Tratado sólido para regular el comercio internacional de armas. Pese a los importantes esfuerzos de algunos países para hacer descarrilar o debilitar el proceso, estamos empezando a verlo tomar forma”. Por eso insistía en la necesidad de mantener la presión sobre los Estados hasta la próxima ronda de negociaciones, en julio de 2011, “para asegurarse de que vengan dispuestos a aceptar disposiciones estrictas sobre la aplicación del Tratado”.

Si todo sigue su ritmo, la Conferencia para aprobarlo será en julio de 2012. Y su clave, el carácter inclusivo: debe cubrir todas las armas, sean para fuerzas militares o de seguridad, y todas las transferencias y transacciones, incluidas reexportaciones y reventas, préstamos, regalos o ayudas. El control debería extenderse a ámbitos como el entrenamiento, transporte, almacenamiento y financiación. Además, el Tratado debería ser viable –con garantías de transparencia y de cooperación internacional– y ejecutable, con su correspondiente mecanismo de seguimiento y su previsión de sanciones.

Si quieres información sobre las peticiones de AI a la Conferencia de 2012, visita nuestra exposición virtual ATT – Regulación del mercado global de armas

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Esta entrada tiene 10 comentarios.

No se permiten más comentarios.

  1. Ruvell
    11 nov 11 19:06

    I’m impressed! You’ve maaengd the almost impossible.

  2. Fernando Ortubia
    08 jun 11 19:59

    Entre otros comercios espantosos este creo que es el peor, el que mas sufrimientos ocasiona. Hay que presionar al gobierno para que prohiba la exportación de armas, por medio de AI y otras ONGs, por medio de manifestaciones y que los partidos verdaderamente democráticos que lo incluyan en sus programas electorales (y no votar al que no lo incluya).

  3. Mercedes
    04 jun 11 20:45

    Lo que vale es la INTENCIÓN. el océano se hace de gotitas. Lo conseguiremos.

    Adelante, os adoro, sois unos genios.

    Gracias por todo lo que haceis.

  4. Ada
    03 jun 11 18:24

    Si se acaba con el comercio de armas, en parte se terminaban con muchos problemas que hay en el mundo, aunque a muchos les perjudica perdiendo mucho dinero y el primero sería EEUU, allí las usan hasta niños de 12 años y las venden a cualquiera.
    ¡ADELANTE LUCHEMOS CONTRA LAS ARMAS!

  5. Amnistía Internacional
    31 may 11 14:25

    Me gusta mucho este post, es un ejemplo clarísimo del “alma” de AI, juntos podemos, un millón de firmas, un millón de voces, consiguieron cambiar las cosas. Muchas gracias a ese millón de personas que lo hicieron posible.

  6. Oscar
    30 may 11 17:56

    SRES: ESTE ES UN TEMA QUE,TENEMOS QUE TOMAR MUY EN SERIO,CON LAS REGULACIONES O PROHIBICIONES O CONVENIOS INTERNACIONALES,SE LOGRO MUY POCO O CASI NADA,LA ECONOMIA DE VARIOS PAISES DESARROLLADOS DEPENDEN DE ESTAS FABRICAS,PARA DAR TRABAJO A SUS CIUDADANOS,LA VERDAD NO SABRIA DONDE PLANTEAR UN PROBLEMA TAN PROFUNDO Y ANTIGUO DE LA HUMANIDAD,CREO QUE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES COMO O.N.U ESTAN TOTALMENTE POLITIZADOS…

  7. Lourdes
    30 may 11 17:02

    Hay que intentar acabar con el coemrcio de armas

  8. Iñigo Romón
    30 may 11 14:49

    Está claro que hay que seguir, porque el mercado de la muerte es muy atractivo (si, a pesar de ser una burrada lo que acabo de decir), y los mercaderes de miseria no van a parar.
    Está claro que cuando les cerramos una puerta, el dinero les abre una ventana o una galería entera. Si no presionamos a los políticos, el lobby de “puestos de trabajo” “riqueza” “mejora de la balanza exportadora” seguirá adelante.
    Se trata de abolir todas las armas. Sólo sirven, como estamos viendo en los países del Magreb, para oprimir a la población, y nunca para proteger la libertad.
    ¡Adelante!

  9. Es inmoral el comercio de armas…

  10. Juan Díaz
    30 may 11 12:56

    Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga. (Ghandi)